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- millk -
Cartel homenaje al gran pintor y cartelista Alphonse Mucha, publicitando una célebre marca de vodka.
Alphonse Mucha (1860-1939), pintor y cartelista checo, nacido en Moravia, en la localidad de Ivancice, fue uno de los artistas más destacados del periodo Art Nouveau. En un primer momento trabajó como decorador teatral en Viena. Más tarde estudió en Praga, Munich y París. Alcanzará el éxito en París en 1980, cuando Maurice de Braunholl, gerente de la litografía Lemercier, le encarga un cartel para anunciar la obra teatral "Gismonda", interpretada por Sarah Bernardt. Seguramente la actriz había sido la responsable de este encargo.

El de Mucha y Sarah Bernardt es un verdadero encuentro, una conjunción; el amor del pintor por las joyas, los ropajes exóticos y el refinamiento algo decadente el ambiente simbolista, encuentra en la actriz su complemento perfecto.
Alphonse Mucha firmó un contrato de colaboración por seis años con Sarah Bernardt por el que, no sólo realizará nueve carteles, sino también diseños de joyería, vestuarios y escenografías. Asimismo acompañó a la actriz a Nueva York, con lo que sus trabajos penetraron en el nuevo mundo, obteniendo nuevos y resonantes éxitos. El de Mucha es un estilo de colores suaves: un trazo grueso y permanente siluetea los motivos principales con gran abundancia de ornamentación en fondos, encuadramientos y tipografía. Las "líneas látigo" sinuosas y ondulantes, características del Art Nouveau, dibujan motivos provenientes del mosaico bizantino y de los estampados del Islam árabe. Sus figuras femeninas no responden a un tipo popular como las de Cheret, ni retratan a personas determinadas como en Lautrec. Son figuras genéricas de "una gran dimensión sensual, entre lo virginal y 10 fetichista". Incluso Sarah adquiere una "identidad teatral" idealizada, no realista.
Tras el éxito del cartel "Gismonda", Mucha alcanza la fama y se convierte en el pintor del mito Bernardt
Durante la década de 1890 realizó los carteles de las actuaciones teatrales de la Bernhardt y también anuncios de productos comerciales tales como los cigarrillos Job. Se dedicó también al diseño de joyas e interiores exóticos. Entre 1903 y 1922 visitó Estados Unidos en cuatro ocasiones. Bajo el mecenazgo del industrial de Chicago Charles Richard Crane, pintó La epopeya del pueblo eslavo (1912-1930), una serie de 20 cuadros de gran dimensión que posteriormente presentó en la ciudad de Praga. Regresó a la República Checa en 1922, donde trabajó en el diseño de sellos (estampillas) y billetes de banco.

Los ejemplos más conocidos son los carteles franceses de Toulouse-Lautrec (1890) y los de Alphonse Mucha.
Con formas inspiradas en la naturaleza a partir de líneas onduladas y ornamentos florales y la influencia de los grabados japoneses, característico por tratar al espacio de la representación visual en forma plana o bidimensional (sin profundidad espacial). Desde la organización de los elementos plásticos y comunicativos, este estilo revoluciona las formas de diagramación espacial más libres y dinámicas, ya que los títulos y los textos participan activamente dentro del espacio de la ilustración y con los elementos decorativos (guardas, etc.), superando la estructura ortogonal y simétrica del estilo gráfico anterior, modificando cánones estéticos muy arraigados.
Comparado con artistas eminentemente creativos y de vanguardia como Lautrec o Bonnard, Mucha es un profesional que, habiendo conseguido imponer su "manera" ante su público, resulta siempre fiel a lo que de él se espera: diseños cuidadosos, incluso con un uso previo de la fotografía para la pose de los modelos y la "caída" y pliegues de los ropajes, que responden siempre aun único sistema, una figura femenina sobre un fondo apropiado y algún mínimo detalle que junto a la tipografía nos aclaran el motivo comercial. Líneas sinuosas, los arabescos, flores de tallos finos y retorcidos, mujeres de largas y sueltas cabelleras y profusión de sedosos pliegues.